miércoles, 12 de octubre de 2011

Bienvenida XII Feria del Libro Usado

Una vez más, tenemos la oportunidad de compartir con artistas, periodistas, libreros de la metrópolis y quinta región, invitados, turistas,  escritores, vecinos, coterráneos y visitantes interesados en venir a la feria con su familia para disfrutar de libros y cultura en tres magníficos días: 8, 9 y 10 de octubre.

A juicio de muchos, el interés por la lectura es inicio sin fin de eventos y aventuras en compañía  de relatos, narraciones, poemas, cuentos, leyendas, fábulas, acontecimientos, incidentes y anécdotas,ya que el emprendimiento, la innovación, la fantasía, la imaginación creativa, fuentes de toda labor y tarea, producto y obra humana, nuevos conocimientos y proezas, se fundan en lecturas y escrituras.



Y, los nuevos conocimientos nos entregan mejores habilidades y nuevas herramientas que abren las puertas al crecimiento económico del país y desarrollo humano de las naciones.

Dependerá de cada uno de nosotros participar en los frutos y en los riesgos de los emprendimientos; cada una y cada uno concurrirá en forma pasiva o modo activo, será nuestra responsabilidad y a la par nuestro desafío, nuestra aventura y nuestro camino; cada una y cada uno puede asumir roles en nuestra marcha de mamíferos: ¿guía, palanquín o manada? Es su elección.  

Tradición Medio Ambiente Cultura Desarrollo Sustentable

El pueblo mapuche, gente de la tierra, pueblo originario que habita el territorio sur de sudamérica lo integran todas las etnias que hablan o hablaban la lengua mapuche o mapudungun.

En el siglo XVI habitaban entre el río Itata valle del Aconcagua y el río Toltén y, de ellos, los llamados picunches por los historiadores, se hallaban parcialmente influenciados por el imperio inca y, quienes vivían en el territorio al sur del río Biobío eran totalmente independientes.

Entre los siglos XVII y XIX, los mapuches se expandieron al este de los Andes, de forma violenta en unos casos y pacífica en otros, en un proceso que significó la aculturación de los tehuelches y otros grupos de cazadores nómadas.

A fines del siglo XIX los estados chileno y argentino ocuparon los territorios habitados por mapuches autónomos mediante operaciones militares llamadas “Conquista del Desierto” y “Pacificación de la Araucanía”.

Y, en los siglos XX y XXI, han vivido un proceso de asimilación a las culturas autoritarias en ambos países y existen fuertes manifestaciones de resistencia cultural y conflictos por el reconocimiento de derechos y la recuperación de autonomía.

La economía de caza y horticultura, propia de los nómades del siglo XVI, dio paso a una agrícola y ganadera en los siglos XVIII y XIX para convertirse en campesinos luego de la radicación forzosa en terrenos asignados por los gobiernos de Chile y Argentina, que con el paso del tiempo, ha conducido a una gran subdivisión de la propiedad y la migración hacia las ciudades de las generaciones más jóvenes, de modo que la población mapuche actual es mayoritariamente urbana aunque vinculada a sus comunidades de origen.

Los mapuches enfrentan discriminación racial y social en sus relaciones con el resto de la sociedad y según estadísticas censales, un número significativo vive en la pobreza.

Su población actual supera el millón de personas que hablan mapudungun y castellano, sus etnias relacionadas son picunches, huilliches, tehuelches, cuncos, pehuenche, argentinos, chilenos que profesan religión cristiana y  religión mapuche.

Si bien la idea de un ser supremo es consecuencia de la influencia cristiana, todavía hoy se celebran entre ellos maravillosas fiestas que respetan sus antiguas creencias, las más famosas de las cuales es el "NGUILLATUN", donde se dirigen plegarias a "NGUENECHEN", "dueño de la gente". 

En su desarrollo realizan varios ritos entre los que sobresale la danza llamada Loncomeo, una de cuyas figuras es el Choique Purrún, en la que los bailarines imitan los movimientos del treile, siendo fundamental la intervención de la "machi", "shaman" o "médica".

El clima inhóspito y la lucha para sobrevivir en una tierra cubierta durante meses por la nieve, le dan a su música un carácter acongojado donde la pasión es cruel y desesperanzada, sin embargo, esta pasión no puede expresarse ni siquiera a través del llanto o del amor. De allí la hermosa sencillez de sus instrumentos musicales y su vehemente cántico, queja y angustia.

Por su parte, la fina platería mapuche responde a sus valores históricos y culturales amalgamados y mezclados en el tiempo y, gracias a ello, su artesanía es un inagotable motivo de representación de una cultura originaria que lucha y continúa luchando para preservar sus tradiciones y raíces. 

El pueblo aymara, aimará o aimara, también llamado collas si bien no hay correspondencia biunívoca entre ambos, es un pueblo originario que desde tiempos precolombinos habita la meseta andina del Lago Titicaca, extendiéndose su población entre el occidente de Bolivia, el sur de Perú, el norte de Chile y el norte de Argentina.

Las etnias ancestrales que lo formaron fueron las aullaga, ayaviri, cana, canchis, carangas, charcas, chicha, larilari, lupacas, umasuyus, pacaje, pacasa, guillaca y, a todos ellos se les ha atribuido una identidad única llamada qullasuyu o collasuyo que integró una parte del imperio inca.

En tierras de clima semidesértico la mayoría de ellos dependen de la agricultura, la cría de animales, la pesca; y su alimentación papas, quinua, harina de maíz, charqui y carne de camélidos entre otros.

Para el pueblo aymara fue muy difícil guardar memoria de su pasado, estigmatizado como inexperto por la ideología colonialista.

La memoria, el conocimiento fue desvalorizado como superstición, materia prima para la hechicería y por ello objeto de exterminio y, todo grito de libertad se acallaba en beneficio de la colonización.

¿Cuál es el peso de un pasado del que no se guarda memoria? O dicho de otro modo ¿qué peso puede tener la memoria oral indígena frente a la memoria escrita?

Durante el colonialismo español, al menos en sus años iniciales, la política de aculturación de la élite indígena da como resultado un ansia evidente de la nación vernácula por dejar testimonio escrito de su pasado, entre ellos Garcilaso de la Vega y Felipe Guaman Poma de Ayala; sin embargo, el fulgor de luz se apaga prontamente y el pueblo originario tendrá solo noticias referenciales en el siglo XX

El surgimiento de la historiografía aymara fue parte del proceso y sus aportes hechos tanto en forma individual como colectiva, estuvieron orientados por el fin de escribir la historia de resistencia y lucha contra el colonialismo. Pero, el interés no era meramente historiográfico, sino de carácter teórico, por cuanto su comprensión beneficiaba al conocimiento y a la mención de una acción política que apunta a la descolonización. 

Hoy, la población bordea los dos millones de personas, su idioma es el aimar aru y el castellano, su religión el catolicismo y las creencias tradicionales andinas y, etnias relacionadas son jaqaru y kawki  

En la tradición rapanui, las versiones sobre su origen, si bien referidas a una raíz polinésica, exponen contradicciones causadas por los impactos provocados sobre la cultura isleña, incluida la pérdida de los antiguos sabios. Entre las confusiones se cuenta el tema de dos grupos, conocidos como “orejas largas” (hanau e’epe) y “orejas cortas” (hanau momoko), tema que se confunde con la llegada de dos migraciones de pueblos diferentes.

Entre las distintas versiones de la tradición, existe un documento magnífico, recuperado por Thomas Barthel en 1956, y publicado en su libro sobre "The Eighth Land" (1978).

El manuscrito de comienzos del siglo XX, probablemente escrito por Gabriel Hereveri, narra el tema de Hotu Matu'a con gran precisión y cantidad de detalles. La tradición “Pua Ara Hoa” comienza con la genealogía de Hotu A Matu’a (Hotu, hijo de Matu’a) y su posición como décimo “Ariki motongi”. 

Luego explica los sucesos que motivaron la partida desde la tierra ancestral, en Hiva; los antiguos sabios (maori) pronosticaron que vendría un tiempo en que se hundiría la tierra, lo que comenzó a ocurrir en tiempos del cuarto ariki. La subida de las aguas causó muchas muertes, y en las sucesivas generaciones se construyeron canoas para escapar de la isla.

En Hiva, aún en tiempos del Ariki Matu’a, líder religioso de los Hanau momoko, sus vecinos Hanau e’epe usurpan parte del territorio, debido a la subida de las aguas que mató a muchos de ellos; los usurpadores fueron dominados y finalmente trasladados como prisioneros a la nueva tierra. Llegados a la isla, el Ariki Hotu A Matu’a los instala en el sector de Poike, y les asigna su propio jefe.

En ningún momento se hace referencia a orejas largas o cortas. Y, la evidencia llevan a pensar que, cualesquiera que fueran los episodios de colonización de la isla, incluyendo el tema de Hotu Matu’a como un evento histórico tardío convertido en mito, se trató de contactos polinésicos. De hecho, la tradición hace referencia a más de un viaje de colonización, algo que se acerca más a la convicción científica y al sentido común.

En este contexto, las construcciones monumentales dedicadas al culto al ancestro fundador de cada linaje constituía la evidencia visible del nexo genealógico con un territorio. Al mismo tiempo, legitima el dominio sobre los territorios y hace referencia permanente al mana de los ancestros encarnados en cada imagen (moai), que eran el rostro vivo (aringa ora) de algún antepasado ya identificado.

Dadas las características del desarrollo cultural rapanui, el sostén básico es ideológico, pero no de la religión en término tradicional, sino de una vivencia directa del mundo de los espíritus en el hilo de la cultura polinésica.

El poder sagrado de los Ariki, en la cima de la escala social, estaba determinado por una genealogía que los conectaba con un ancestro divinizado. Entonces, toda la sociedad se organizaba a partir de ese orden social e ideológico.

Como sea, para entender el fenómeno rapanui se debe considerar la importancia que adquiere esa otra dimensión, a través de un concepto fundamental: el poder espiritual, el mana, y el hecho que todos los seres sobrenaturales tienen un origen terrenal y humano.

El mana se puede heredar por derecho propio, como es el caso de los Ariki, o demostrar a través de alguna capacidad especial, como la de un buen pescador. Se puede transmitir a personas o cosas, en sentido positivo o negativo. 

También se puede encontrar en elementos de la naturaleza, especialmente en la cabeza, pero su potencia se puede preservar en los huesos. Esto explica la utilización de cráneos humanos, a veces grabados con diseños incisos sobre la frente, para aumentar la fertilidad de las gallinas, puestos en el interior de los hare moa (gallineros). La tradición del origen de los anzuelos confeccionados con huesos humanos descansa en el uso de huesos de un pescador que demostró su gran capacidad en vida.

Los moai eran movidos gracias al mana (como expresión de un orden social, político y religioso que actuaba con mayor poder coercitivo que cualquier otra fuerza terrenal), eran consagrados a fin de proyectar ese poder a través de la mirada y, finalmente, fueron destruidos para eliminar esa conexión sagrada entre una tribu y su territorio ancestral.

Directamente asociado al mana, expresión del poder sobrenatural, aparece el tapu, lo prohibido; el territorio era tapu para quienes no estuvieran asociados a él directamente, lo que afectaba tanto a seres vivos como a espíritus. Las personas con poder (mana) podían afectar tanto a otras personas como a elementos inanimados, los que a su vez se convertían en tapu.

Rapa Nui, isla chilena ubicada en la Polinesia en medio del océano Pacífico, tiene una superficie de 163,6 kilómetros cuadrados y  cerca de cuatro mil habitantes concentrados principalmente en Hanga Roa, capital y único poblado existente. 

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Los kawésqar, kawéskar, kawashkar, alacalufes o alakalufes, nombre posiblemente derivado del apodo peyorativo en yagán: halakwulup o halakwoolip, comedores de mejillones, cuya difusión se atribuye al navegante inglés Roberto Fitz Roy, son indígenas, nómades canoeros que recorrían los canales de la Patagonia chilena, entre el golfo de Penas y el estrecho de Magallanes; también se desplazaban por los canales que forman las islas que se encuentran quedan al oeste de la Isla Grande de Tierra del Fuego y al sur del estrecho.

Su idioma es el kawésqar, nombre con el que ellos se autodenominan. En su idioma, esta palabra significa "persona" o "ser humano". El nombre alacalufe puede haber tenido una intención despectiva y ellos no lo usan.

Su población bordea las tres mil personas, su idioma es el kawésqar, su religión animista y las etnias relacionadas yámana y chonos.

Primera Junta de Gobierno

Durante los últimos años del siglo XVIII y los primeros del XIX, se comienza a gestar en el Reino de Chile un sentimiento de descontento frente a diversas políticas de las autoridades españolas.

El comercio estaba controlado por el imperio español y, sólo con su autorización Chile podía vender o comprar productos, además debía pagarle impuestos, por ello las alzas de impuestos y la creación de monopolios deteriora la economía chilena lo que repercute sobre la agricultura, minería, artesanía industrial y un comercio que debe soportar una verdadera inundación de productos importados.

A esto se agrega un hecho fundamental de la realidad social colonial: sólo el español de nacimiento merecía acceder a las instituciones de poder, asunto negado incluso al descendientes directos aún si se considerase súbdito leal. 

Según descripciones de la época, hacia el final del periodo colonial, cuando la población "del reino" alcanzaba medio millón de habitantes, sin contar la población indí-gena, aproximadamente 300 mil eran mestizos, 150 mil criollos, descendientes directos de españoles y sólo alrededor de 20 mil eran peninsulares

Estos últimos junto a un puñado de nobles y encomenderos más las autoridades nombradas por el rey o sus representantes, constituían la clase en cuyo beneficio el paí-s funcionaba y, esta realidad terminó cansando a los criollos.

Estos hijos de europeos, aman esta tierra y desean gobernarla en forma libre y bajo leyes que fueran más adecuadas a la realidad de Chile, querían más libertad para comerciar, obtener más ganancias para el país pagar menos impuestos, más libertad para expresar sus ideas y, mejorar la enseñanza.

Toda operación de gobierno puede ser hecha al descubierto y los negocios más importantes pueden tratarse públicamente sin que esta conducta perjudique sus intereses. 

De este modo el pueblo toma un interés profundo en los asuntos del Estado; las expediciones y los proyectos pueden ser una causa pública. De este modo el gobierno puede decir á todo ciudadanos: Juzgadnos, ved si somos fieles depositarios de vuestros intereses, de vuestra gloria y prosperidad.

El Adenito Recuerdo Ignacio de Puente

Casi me ahogan mis sentimientos
de meterme vivo en el túnel del tiempo
y sentir que por mi eje
al deslizarme un momento
pasa la visión del tiempo vivido
antaño, infinito
y a punto de estallar en si mismo
hijo de dios
recordarme en el hoyo negro temporal
girando a la velocidad del sentimiento y del sueño.

Al darme vuelta en el propio recorrido
y ver el túnel metido dentro de otros incontables
que sentidos por dentro y por fuera
con mi piel
son realidades
como capas de espejos paralelos y transparentes
sueños, fantasías, imaginaciones mías.


Lo sentía y pensaba en mi escritorio, sentado
escribiendo y fumando, con piernas cruzadas
las zapatillas de mi alma y el cigarrillo quemando
escritorio de árbol masacrado y las miles
de cadenas de otros adenitos, presentes
y muertas viviendo su último aliento. Recuerdo

Hasta escuché los gritos del humo
desvanecido en el aire del tiempo
fue solo un segundo, pensé
otro desoxi que se quema
sonreí, levanté mis cejas y caminando me fui
claro que caminando como en una nube
así como flotando en el espacio de mi tiempo.

¿El litoral fue antes la polar?


¿Es posible legalizar un robo? Sí, es perfectamente posible con las autoridades que hemos tenido. Bueno, según el dicho “tenemos lo que nos merecemos”, pero un día debemos decir “Basta”.

¿Quién podrá defendernos?, ¿El gobierno?, ¿Sernac?, ¿Los diputados o senadores?, ¿Decretos 125, 197, 320, 385?, ¿Clientes BT1?, ¿Cómo entender toda esta parafernalia embrolladora?

En mi caso, y el de prácticamente todos los queridos clientes de “El Litoral a todo costo, perdón a toda Costa” quiero y debo pagar la energía que ocupo o consumo, pero la sorpresa es grande pues en mi factura me cobran TODO el año, el promedio de lo que gaste entre enero y febrero, lo llaman potencia base, más lo que realmente gasto desde marzo a diciembre, lo llaman energía, más un ítem que dice Pot de invierno, más el uso del sistema troncal.

Si yo ya pagué lo que consumí en los meses de Enero y Febrero, ¿Alguien podrá explicarme por qué debo pagar ese consumo diez veces más?

La compañía se escuda en decretos tarifarios… ¿Quién autoriza o promulga esos decretos? ¿Tiene la Contraloría General de la República algo que decir al respecto?

Vivo en el litoral y esta Compañía tiene varios tipos de clientes y pregunto, además de BT1 o BT2 ¿Existe otra clasificación?

En el centro y en la parte turística-comercial, las instalaciones son aceptablemente buenas pero, en donde vive la gente humilde y que paga todo el año, otro es el tipo de instalaciones que reciben.

Cuando ocurre algún incendio o desgracia, debido a estas infames instalaciones hechas por aquellos electricistas autorizados, llega la autoridad con su “mediagua” condolencias y “se investigará hasta las últimas consecuencias, caiga quien caiga” al poco tiempo todo sigue igual. Todas las campañas eleccionarias, tanto municipales como legislativas, prometen solucionar este problema y, hablan de la dignidad de los pobres, ¿Se acuerdan de ello?

“Basta, Basta, Basta”. Necesito respuestas y soluciones y creo que todos necesitamos respeto; respeto por nuestros derechos, somos en la mayoría gente de la tercera edad, con las jubilaciones que todos saben lo que son, gente de esfuerzo y trabajadores de sueldos míseros, donde un kilo de pan nos cuesta alrededor de mil pesos, es cierto, los que somos viejos no viviremos mucho tiempo más pero nadie tiene derecho a apurar nuestra muerte, no pretendo gratuidad sólo pido que no me sigan abusando, sé que no significamos mucho; en un universo de algo más de quince millones de chilenos, nada merecemos, estadísticamente no existimos.

Bernardo Medina y Coordinadora Provincial Defensa Ciudadana

Quebrada de Córdoba

A unos 5 kilómetros de la costa al este del Océano Pacifico, cerca del colonial camino que lleva a la rurales El Membrillo y El Totoral, y en la unión de esteros El Rosario y Carvajal nace un riachuelo, hoy límite comunal de El Tabo y El Quisco, que baja a playa Las Ágatas límite sur de Isla Negra, sitio donde yacen las cenizas imperecederas de nuestro Pablo Neruda, Premio Nóbel de Literatura.

En su prehistórico recorrido esta vieja corriente excava una profunda y hermosa cañada, hoy un sitio prioritario para el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado y solicitada se declare Santuario de la Naturaleza por su rico patrimonio natural objeto de estudios forestales y biológicos.

Lejos de ser una curiosidad de la geografía chilena, ella, una sobreviviente de la historia natural más temprana, un vestigio del primer bosque nativo más antiguo que el de nuestro sur, un remanente del casi desaparecido bosque de la zona central, una comunidad de origen neotropical poco tolerante a las sequías de los actuales veranos, es un estable y perfecto invernadero ya que la humedad traída por la brisa marina más la originada por el estero, y atesorada por la umbría de su profundo cañón, le otorga esa condición excepcional en estas latitudes. 

Ella es objeto de estudios multidisciplinarios de académicos e investigadores de importantes centros nacionales e internacionales, también, de visitas de fines de semana, vacaciones, fiestas patrias, año nuevo, semana santa y navidad que dan una vuelta por sus senderos, pozas y parajes, además de la inspección de medioambientalistas y ecoturistas, y la pertinaz exploración de ecologistas, profesores y estudiantes que recorren esta aula privilegiada para saber de las ciencias naturales

Por ello, los municipios de El Tabo y El Quisco despliegan un potente y dinámico sentido de acogida para quienes llegan con el propósito de caminar, oxigenarse, tomar sol, disfrutar del baño, solazarse o deambular hasta sentir la brisa fresca que sopla en sus mentes: las más grandes virtudes humanas son la sencillez, la bondad y la calidez.

Mantener viva la Quebrada de Córdoba, por su potente y dinámico sentido de identidad e historia, es nuestro desafío: Junta de Vecinos Altos de Córdoba,  Asociación Quebrada de Córdoba, Asociación Indígena Llanca-Lafken, Museo Municipal de Ciencias Naturales y Arqueología de San Antonio, CPA Escuela El Totoral, Coordinadora Provincial Defensa Ciudadana, Ateneo Litoral de los Poetas.

domingo, 9 de octubre de 2011



El Miguelito
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