miércoles, 16 de febrero de 2011

Masiva Acción de Arte en El Totoral

Más de 60 artistas plásticos se reunieron en el "tercer encuentro de pintura In situ"

Los artistas, instalados en diferentes puntos del paraje, pintaron con técnicas y estilos libres diversos paisajes del terruño. En telas de 50 por 50 centímetros, plasmaron sus obras con materiales de su elección: óleo, acrílico, acuarela, carboncillo… difundiendo arte y cultura en la comunidad rural.

El certamen organizado por la Asociación de Pintores y Escultores de Chile y la Municipalidad de El Quisco, contempló un taller de pintura para alumnos y alumnas de la Escuela El Totoral, un almuerzo campestre masivo, el festejo de los setenta años de la Asociación y, en la noche, un fogón con números artísticos.

Los organizadores resaltaron la importancia del evento pues este Litoral de los Poetas, también acoge a grandes representantes de la plástica chilena como José Balmes, Premio Nacional de Artes.

Espontáneo 1


Ignacio de Puente

¿Qué tan anclado, está el pasado de tu pueblo en la piel suave de tu conciencia y tus valores?
Acaso nacen del tejido del recuerdo de generaciones de seres humanos, que buscaron…
y buscan la expresión sencilla del vivir, sin miedos, sin traumas…
sin desigualdades fabricadas por la codicia, que regula nuestras vidas.

Luego son nuestras vidas…
¿reguladas, transadas, útiles, responsables, disciplinadas, entregadas, regaladas?
¿Tienen todo el poder de representar y regular, desde nuestra alma, hasta  nuestros días…
…completos… felices de angustia reprimida?

Entremedio de todo… y de nosotros dos…
solo persiste el sentimiento de conquistarte
para que te transformes junto a mí, amor mió.

¡Qué pregunta!


Bermeval & Víctor Marino responden conjugando sus expresiones en singular primera persona

Don Roberto me pidió que contestara  las siguientes preguntas a través de un artículo: ¿por qué se escribe?, ¿por qué se asiste a un taller de literatura?, ¿por qué en El Quisco?

A su juicio resultaba interesante una respuesta, ya que no se explicaba del todo bien qué motiva a las personas a agruparse para  aprender y mostrar escritos y cuentos.

Conversé con mis amigos asistentes al taller y nos dimos cuenta de que era muy difícil una respuesta.

Comprometerse a estar todos los martes a las diez de la mañana en la sede comunal de los aromos, con una asistencia muy cercana al 100%, gente con muchos años encima, a veces  enfermos, decaídos, resfriados, con los achaques propios de la tercera edad que sólo llegaban un poco más tarde; todos con sus escritos para presentar a la concurrencia y aprender a escuchar críticas de sus pares, sin saber muy bien siquiera opinar…  “¡no se entendió lo que quisiste comunicar!” y te vas dando cuenta de que tus escritos ya no te pertenecen… son trabajos del taller y quizás para el libro que se hace artesanalmente cada año.

Tienes la libertad de tomar las sugerencias hechas y así tu cuento va tomando otro sentido… a veces molesta, la mayoría de las veces y, en otras ocasiones, encuentras algún errorcillo que corriges para que se entienda mejor.                                 

Sólo sé decir que nadie escribe para si mismo… se escribe para que te lean los demás. El momento de vanidad, ante un pequeño éxito, que te hace pavonearte cuando te reconocen como escritor, es tan superficial porque en verdad es el cuento, el escrito, el que llegó a esa persona y nadie se acuerda de tu nombre…se acuerdan de lo que escribiste y como se sintieron al leerlo; es un poco como tener un hijo: sólo viene a través de ti, pero es alguien con vida propia, ajeno, otro ser. Tu cuento es un cuento más que pertenece a todos y suele ocurrir frecuentemente que uno  recuerde las tramas, las historias, los personajes, pero eche un piadoso manto de olvido sobre el autor.

Algunos dicen escribir porque sienten la necesidad de entregar algo, otros porque alguien dijo que tenían talento para hacerlo, otros por sentirse especiales.-

Vanidad y arrogancia, envidia y rabia, fracasos y tristezas son los materiales más usados por los escritores… Sí; sé que estoy siendo injusto con los libros científicos, técnicos, de pedagogía, en fin, pero en el fondo se escribe un poco por ego, vanidad  y buscando el reconocimiento, quizás el éxito, tan esquivo y tacaño para con los que pretenden vivir o mantenerse con el arte. Por cada uno que llega a ser medianamente famoso y a tener beneficios monetarios, hay varios cientos que no llegan a ninguna parte… es como la loca carrera espermatozoica.

Las personas asisten a un Taller de Literatura generalmente por razones específicas, como  compartir opiniones, conversaciones y análisis de temas con otras personas que tengan una perspectiva de nivel similar, aunque a veces con muy dispares puntos de vista.

 Y en este Taller de Literatura de El Quisco, no hay otro similar en la comuna, se ha dado en forma muy natural la búsqueda de un estilo, la consolidación de un crecimiento, el compromiso con el arte de escribir, respeto y tolerancia, humildad y honestidad… logros importantes para cualquier grupo humano. Aquí cabe destacar la actitud de nuestro monitor, en el sentido de promover estos valores, lo que ha dado, como uno de sus resultados, el nacimiento y cuidado de la amistad y el cariño, que desbordan lo meramente literario.

A mí me gusta escribir y creo que el mundo sería mucho mejor si se leyera mucho más y como creo en eso… sólo lo hago.

Ojalá el taller de literatura partiera en Marzo, me gusta estar con estos locos pares que me entienden un poco en esta tierra de sordos. He aprendido a ser más tranquilo, más templado, más alegre y sonriente…    ...no sé si llegaré a ser un escritor, pero estoy seguro de que después del término de una temporada, cada año soy un poco mejor persona y me siento en paz conmigo mismo.

Para meditar: en noviembre del 2009 Felipe Berríos escribía algo como lo siguiente…


No olvidaré los horripilantes relatos que les oí a niños que quedaron mutilados en la guerra civil nicaragüense. Niños sobrevivientes me contaron con inocente naturalidad como, a menudo, soldados de ambos bandos les arrojaban golosinas en diversas direcciones. Ellos, hambrientos, corrían tras ellas y en su loca carrera hacían explotar las minas antipersonales y así, a costa de la vida de niños o sus mutilaciones, los soldados despejaban el camino.

En Chile, gracias a Dios, no tenemos ese tipo de beligerancia. Pero sí llevamos años en una verdadera guerra contra la pobreza. El subdesarrollo en sí no se asimila a un conflicto armado, pero sus consecuencias no son menos crueles al daño que produce una guerra. Gracias al sacrificio de muchos chilenos que han mitigado intereses personales o gremiales en busca del bien común, hemos tenido logros en la contienda contra la pobreza.

Pero, como sociedad, lo que hemos vivido con el paro del Colegio de profesores, es un retroceso tremendo en la guerra contra la pobreza. Es la cuarta vez en un año que los docentes paran sus actividades perjudicando con ello a los niños más pobres del país. Más allá de si las reivindicaciones del profesorado son justas, nada justifica que se use como carne de cañón a los niños para lograr sus propósitos. Seguro que habría sido diferente la actitud de todos, del Ministerio de Educación, de los parlamentarios y de los profesores, si éstos, en pos de sus aspiraciones, con sus presiones sociales, estuvieran dañando también la educación de los niños de las familias más pudientes del país… Pero como se desquitan sólo con los estudiantes más pobres, el conflicto se dilata.

Los apoderados más humildes que palpan a diario la mediocre enseñanza escolar de sus hijos ven con angustia, por un problema ajeno, que a causa del paro, ni siquiera esa pobre educación recibirán sus pupilos. Agrava el problema que los padres, por la ausencia de clases, no tienen con quien dejar a los hijos para ir al trabajo.

Siempre son los niños más pobres los perjudicados. Por eso que la Corporación Nacional de Dirigentes de Campamentos, llamada “También Somos Chilenos”, a propósito del último paro presentó un recurso de protección contra el Colegio de profesores y a favor de sus hijos, aduciendo la igualdad ante la ley para el acceso a la educación. Es probable que este recurso no prospere, pero es una forma de desahogar la angustia que les produce que, cobardemente, dañen a sus hijos como una moneda de cambio para las negociaciones del gremio. De seguro que al final se despejará el camino del conflicto, se abrazarán, habrá declaraciones rimbombantes sobre la dignidad del profesor y promesas que las clases se recuperarán.

Pero todos sabemos que no será así. Esos niños quedarán con su futuro mutilado y sus padres rumiando la impotencia de ser una vez más castigados en sus hijos sólo por ser pobres.

Los dirigentes de los profesores y los colegas que los han elegido no perciben que la verdadera “deuda histórica” del magisterio, aunque se presenta como una cuestión económica, es más que eso: es su creciente y acumulativa pérdida de autoridad.

Agravan su ya deteriorada autoridad quienes, teniendo vocación pedagógica, usan a los niños más vulnerables como carne de cañón para “ganar” batallas.

De la Historia de Chile… Un relato de Josefina Leoni que se atestigua como verdadero…


Estoy frente a ustedes porque acepté la tarea de agradecer lo valioso que el colegio, nuestras hijas y nuestros hijos, han hecho durante este año 2005.

Como parecía un desafío grande, lo conversamos con las mamás aquí presentes, y entre todas preparamos recuerdos, homenajes, agradecimientos; y, dando rienda suelta a nuestras emociones, dijimos lo que sentíamos frente a la hermosa empresa de la cual nuestros hijos y nuestras hijas son autores.

Esta bella mañana de primavera empezó más temprano que otros días. Nuestro despertar fue diferente. Un cosquilleo de un no sé que, rondaba desde temprano. Nos admirábamos en el espejo y nos descubrimos más lindas que en días pasados. Mirábamos a nuestras hijas y a nuestros hijos y nos parecían distintos, más grandes, más hermosos, más inteligentes.

¿Qué ocurría? No sé; me siento otra. ¿Soy otra? os preguntábamos, miramos a nuestro alrededor y estábamos en nuestra casa, con nuestra ropa. ¡Soy yo misma! ¿Qué pasa?

¡Ya! …ahora nos damos cuenta, dijimos todas… es este 20 de diciembre. Son estos días que nos preparan para el encuentro con el generoso cariño de la navidad y, a la semana siguiente, con abrazos y buenos deseos para recibir un nuevo año en nuestras vidas.

Si, son los días, confirmaron algunas pero, también, es algo más dijeron otras o, quizás, preguntó una de nosotras ¿es alguien más? ¡Sí, por Dios! Son estos días y son nuestras hijas y nuestros hijos. Son ellos y ellas, con sus trabajos que hoy celebramos, los que nos hacen mirar de otro modo. Son ellas y ellos, maravillosos hijos, que despreocupadamente no vemos cuando la rutina nubla nuestra vista. Hoy no es un día como todos, hoy, ellas y ellos son el objeto de nuestro especial  interés.

Y, nuestros hijos y nuestras hijas nos hacen ver el mundo con otros ojos, nuestras hijas y nuestros hijos, nos dan una mirada nueva. Hoy entendemos la maravilla de la navidad, Dios que se hace criatura, una guagüita, indefensa, envuelta en pañales, que necesita la leche y los cariños de su madre.

La alegría de vivir nos llenaba el corazón a todas nosotras. Y, con este corazón lleno de felicidad, con inmensa satisfacción, mucho optimismo, y una enorme alegría, nos hemos reunido en esta Biblioteca y Casa de la Cultura para compartir con nuestros hijos, nuestras hijas, sus profesoras y profesores, para agradecer este momento.

En primer lugar, nuestro reconocimiento a la abnegada labor de la profesora del taller literario. Ella, con profesionalismo docente, afecto humano, y grandeza de espíritu, trae a nuestras hijas y a nuestros hijos a esta biblioteca. Facilita su encuentro con libros que sirven para el entretenimiento, sirven para aprender y, además, sirven para disfrutar la belleza del arte de Pablo Neruda y Gabriela Mistral.

Con ella, nuestros niños y niñas desarrollan una sana curiosidad, aprenden a seleccionar sus lecturas y, viven el reencuentro al regresar a esta biblioteca para seguir leyendo. Conocen otros mundos, otras personas, otras aventuras. Cada página abre nuevas ventanas a la fantasía y, al llegar al fin, quedan con deseos de más… más diversión, más aprender, más encantamiento.
Gracias, por todo esto, maestra, madre y amiga; desde el fondo de nuestros corazones nuestro sincero y profundo cariño porque, como conoces mejor que nadie, tus alumnas y alumnos de segundo básico, nuestras hijas y nuestros hijos, son muy inquietos y al principio sólo jugaban en la biblioteca.

Tú, la profesora nueva, les traía a conocer un lugar novedoso y, ellas y ellos, recreaban lo que mejor saben hacer… jugar. Después se interesaron por leer, durante el primer semestre empezaron a escribir en clases y, en el segundo, escribieron un cuento. Tus alumnos y alumnas fueron casi treinta y se reunieron más de veinte obras que empezaron en la punta de un lápiz sobre una hoja de 20 líneas que fue sujeta por la fina mano de cada pequeña y pequeño escribiente, mientras su otra menuda mano guiaba la marcha del  lápiz sobre el papel. Y, durante ese tiempo de escritura, ¿qué fuerza movía las manos de nuestros hijos y nuestras hijas?

La imaginación de cada una y cada uno de ellos, su creatividad, sus talentos, sus voluntades, sus inteligencias, la sensibilidad y disciplina para dar término a tan bellos trabajos. Pero, algo más era posible. Convertir cada original, cada manuscrito, en un libro, en un legado para la comunidad. Y, aquí participan otros actores. Fue necesario digitar los textos en un computador, imprimir, encuadernar, editar y, así, al fin, es posible estar hoy aquí frente a: ¡Un cuento que se hizo libro!

Con inmensa satisfacción, y nuestros corazones llenos de felicidad, agradecemos el esfuerzo y dedicación que aportaron nuestro colegio y su directora, el municipio y su director de educación, y, especialmente, su alcalde. Este libro es también producto de sus trabajos y generosidad.

En nombre de nuestras familias, esposos, hijas, hijos, hermanos, hermanas y la comunidad escolar, gracias a todos ellos por la oportunidad entregada y gracias a cada uno de ellos, por su ayuda en la tarea de dar a nuestros pequeños autores y pequeñas autoras, más y nuevos conocimientos, más y aventajadas capacidades, nuevas y mayores fortalezas... y un mejor futuro.

Infinitas gracias por todo esto y... ¡Feliz Navidad!

Educación y Graduaciones


Quienes definen la educación como el proceso multidireccional mediante el cual se transmiten formas de actuar, conocimientos, costumbres y valores, saben que ella, del latín educere "guiar, conducir" o educare "formar, instruir",  está presente en todas nuestras acciones, sentimientos, actitudes y palabras.

Así, en razón de este proceso de vinculación y socialización cultural, ética y conductual, las generaciones nuevas asimilan y aprenden de generaciones anteriores, conocimientos, normas de conducta, modos de ser y formas de ver el mundo, creando además ellas mismas otros nuevos conocimientos, modos de ser y formas de ver el mundo.

La educación se comparte entre las personas por medio de nuestras ideas, cultura, conocimientos, y esto no siempre se da en el aula. Gabriela Mistral le pedía a los docentes: “Enseñar siempre: en el patio y en la calle como en la sala de clases. Enseñar con la actitud, el gesto y la palabra”.

Entre tanto, en este mes de término de grados kinder, básica y media,  escuelas y colegios celebran actos solemnes que comienzan con el ingreso de los graduados hasta un área del plantel, desde donde serán llamados uno a uno; luego de unas palabras del rector, director o directora de la institución, licenciados y licenciadas recibirán sus diplomas y distinciones de la mano de una de las autoridades, se aprovecha el momento para grabar videos y fotografías de recuerdo, culminada la ceremonia se iniciará una festejo con la participación de cada integrante de la promoción, sus invitados y profesores.  

Despedida de Camila González Vergara


De mi escuela querida yo me quiero despedir, ya llegó la partida y me tengo que ir, me gustaría quedarme para poder seguir, jugando a ser niña y ser muy feliz pero, ya he crecido y otras metas tengo que cumplir, ha llegado la hora de nuevos vuelos y otros anhelos por compartir, se ha cumplido una etapa y debemos agradecer a todos aquellos que nos ayudaron a crecer, son muchos para nombrarlos y nos entregaron lo mejor, muchos besos y abrazos, les queremos de corazón.